Guida04 giugno 2026· 2 min

Smart Water Management para municipios: reducir las pérdidas y cumplir los objetivos ARERA/PNRR

Guía para municipios y gestores hídricos: cómo reducir el Agua No Contabilizada, usar los datos para priorizar las intervenciones y acceder a los fondos PNRR sobre pérdidas.

Para un municipio o un gestor hídrico, las pérdidas de red no son solo un problema ambiental: son agua que se ha pagado, elevado y bombeado con un alto consumo de energía, pero que nunca llega al ciudadano. Con los objetivos ARERA sobre la reducción del Agua No Contabilizada (NRW) y los fondos PNRR específicos, hoy intervenir ya no es algo que se pueda posponer, pero hace falta un método basado en los datos, no en la emergencia.

Objetivos NRW: qué exigen ARERA y PNRR

La regulación empuja a los gestores hacia una reducción estructural de las pérdidas, premiando a quien mide y planifica. El PNRR ha destinado recursos importantes precisamente para reducir las fugas en las redes de distribución de agua potable. Traducido: quien llega con un proyecto medible y documentado lleva ventaja tanto en los objetivos como en el acceso a los fondos.

Del levantamiento al GIS: el gemelo digital de la red

El primer paso no es excavar: es saber dónde está la red y cómo se comporta. Digitalizamos la red en archivos georreferenciados (KML/GIS) con la posición de tuberías, válvulas y nodos, cruzando caudal y presión con los levantamientos en campo (termografía, correladores, geófonos, georadar). El resultado es un gemelo digital de la red: la base sobre la que tomar decisiones.

Priorizar las intervenciones con los datos

No todas las fugas son iguales. Con un catálogo de anomalías georreferenciado (coordenadas, severidad, fotos) se decide dónde excavar primero y por qué, concentrando los recursos allí donde el retorno es mayor. Los equipos llegan sobre seguro, sin excavaciones en vano.

La energía desperdiciada: un coste oculto

Sin monitorización se paga hasta el 40% de la energía de bombeo por agua que nunca llega al grifo. Reducir las pérdidas significa también recortar la factura eléctrica del gestor, un ahorro que a menudo amortiza la propia intervención.

El modelo de servicio

Un recorrido típico en tres tiempos:

  • Levantamiento inicial — diagnóstico termográfico/georadar y digitalización GIS de uno o varios tramos piloto.
  • Monitorización — levantamientos repetibles en el tiempo para comparar los estados de la red e interceptar las anomalías emergentes.
  • Software por suscripción — un panel WebGIS con catálogo de anomalías, histórico de intervenciones y KPI para licitaciones, recepciones de obra y certificaciones.

Cómo empezar: el proyecto piloto

La forma más rápida de demostrar el valor es empezar por unos pocos municipios o un solo tramo, como hicimos en el caso de estudio CONSAC sobre más de 50 municipios de la zona de Salerno. Un piloto produce números concretos — precisión, fugas detectadas, ahorro estimado — útiles tanto para la decisión interna como para la justificación de los fondos.