Detección de fugas de agua con termografía con dron, georradar y correladores
Encuentra la fuga, no excaves a ciegas: localizamos las roturas en tu red y te las entregamos georreferenciadas, con el punto exacto donde intervenir.
CONSAC: 50+ municipios · ~80% de precisión · Operamos en toda Italia
Cada fuga no reparada es agua que se desvanece y energía de bombeo pagada en vano. En Campania la pérdida alcanza el 60-70% del agua introducida en la red, y a escala nacional ARERA y los fondos PNRR plantean a los gestores un objetivo claro: reducir el Agua No Registrada (NRW). El problema es que no puedes reducir lo que no consigues localizar con precisión.
Nuestra detección de fugas de agua nace para esto. No nos fiamos de un solo instrumento ni de una inspección "por intuición": combinamos termografía aérea y terrestre, correladores y geófonos y georradar (GPR) para leer la red desde arriba, desde el suelo y desde el subsuelo, y cruzamos los datos hasta que la rotura emerge. El resultado no es un informe genérico, sino un catálogo de anomalías georreferenciado: ID, coordenadas, severidad y fotos, listo para enviar al equipo al punto exacto.
Es el mismo método que aplicamos en más de 50 municipios de la provincia de Salerno para CONSAC, con ~80% de precisión preliminar confirmada después en el suelo. Operamos desde Caggiano (SA) en toda Italia, junto a gestores de agua, consorcios y ayuntamientos que quieren pasar del coste de emergencia a la inversión programada — con la certeza del dato, no con suposiciones.
Qué hacemos: tres tecnologías, una sola verdad sobre el terreno
Cada red es distinta, por eso no vendemos "el dron" o "el georradar" como servicios separados: los orquestamos juntos para llegar a una localización fiable. Las tecnologías que ponemos en campo:
- Termografía aérea y terrestre — el agua que se dispersa altera la temperatura del terreno y de las superficies. La cámara termográfica la "ve" donde el ojo no llega, incluso en tramos extensos y difíciles de inspeccionar a pie.
- Correladores y geófonos — análisis acústico en el suelo para confirmar la presencia de la rotura y localizarla con precisión en el tramo sospechoso.
- Georradar (GPR) — para mirar bajo tierra: trazado de conducciones enterradas, instalaciones subterráneas y huecos, útil donde la cartografía de la red es incompleta o inexistente.
El cruce de los tres niveles de lectura es lo que reduce los falsos positivos: una anomalía térmica se convierte en una intervención solo cuando también se confirma acústicamente. Así el equipo nunca sale "a ciegas".
Cómo trabajamos: de la red al dato, en fases claras
Tratamos la detección de fugas como un chequeo digital de la red, no como una simple inspección. El recorrido se articula en fases:
- Encuadre y digitalización — reconstruimos la geometría de la red (tuberías, válvulas, nodos) en archivos georreferenciados, incluso partiendo de cartografías parciales.
- Levantamiento multitecnología — termografía aérea/terrestre en los tramos de interés, integrada con los datos de caudal y presión disponibles.
- Confirmación en el suelo — correladores, geófonos y georradar para validar y localizar cada anomalía sospechosa.
- Catalogación georreferenciada — cada fuga se "fija" en el mapa con ID, coordenadas GPS, clase de severidad y fotos.
- Entrega operativa — resultados listos para el equipo de mantenimiento y, bajo solicitud, un panel WebGIS con histórico de intervenciones y KPI.
Trabajamos en ventanas temporales acordadas para captar la red en condiciones distintas (máxima demanda estival, reactivación otoñal), porque es así como emergen las fugas que un control "puntual" no ve.
Para quién es (y para quién no)
Este servicio está pensado para quien gestiona redes de agua y debe rendir cuentas en cifras, licitaciones y balance energético:
- Gestores de agua y empresas del sector que deben reducir el NRW y demostrar resultados ante ARERA o en las licitaciones PNRR.
- Consorcios y ayuntamientos con redes extensas, cartografía incompleta y presupuestos de mantenimiento que optimizar.
- Empresas industriales y agrícolas con redes privadas (refrigeración, riego, proceso) donde cada rotura pesa en los costes y la continuidad.
No es la elección adecuada si buscas una simple inspección visual de un único tramo conocido: en ese caso basta una inspección tradicional. Nuestro valor surge cuando la red es amplia, el punto de rotura es incierto y cada excavación equivocada es un coste puro.
Qué recibes: entregables y beneficios concretos
Al final del trabajo no te quedas con un informe que interpretar, sino con herramientas operativas:
- Mapas térmicos georreferenciados de alta resolución de los tramos levantados.
- Catálogo de anomalías exportable a GIS (coordenadas, clase de severidad, fotos), con el punto exacto donde excavar.
- Informe técnico de la actividad, útil también para documentar intervenciones en licitaciones y recepciones de obra.
- Bajo solicitud, panel WebGIS con histórico de intervenciones y KPI, y exportación en los formatos técnicos estándar (GeoTIFF, LAS/LAZ).
El retorno es directo: reparar de forma preventiva cuesta hasta 10× menos que intervenir en emergencia (horas extra, daños a terceros, camiones cisterna, interrupciones del servicio); y sin monitorización se paga el 100% de la energía de bombeo incluso del agua perdida, hasta un 40% desperdiciada. Menos excavaciones inútiles, menos horas-hombre, reposiciones de pavimento reducidas al mínimo.
Cómo empezar y qué determina el precio
Se parte de un diagnóstico de la red: nos envías lo que tienes (extensión, cartografías incluso parciales, puntos críticos conocidos, datos de caudal/presión) y definimos juntos el área prioritaria y los objetivos de reducción del NRW.
El presupuesto es siempre a medida, porque el coste depende de factores reales y no de una tarifa fija:
- extensión y densidad de la red a cubrir (km y número de nodos);
- accesibilidad de los tramos y tecnologías necesarias (solo termografía o también georradar/correladores);
- profundidad de la entrega (catálogo de anomalías estático o plataforma WebGIS con monitorización recurrente).
Precisamente porque la red cambia con el tiempo, además del levantamiento puntual proponemos levantamientos repetibles (semestrales o anuales) que comparan los estados de la red y hacen emerger las anomalías nuevas. Escríbenos para planificar el primer diagnóstico: te decimos por dónde conviene empezar incluso antes del presupuesto.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona la detección de fugas de agua con termografía y dron?+
El agua que sale de una conducción altera la temperatura del terreno y de las superficies circundantes: la cámara termográfica, aérea o terrestre, identifica estas anomalías térmicas incluso donde a simple vista no se ve nada. La termografía nos dice "dónde mirar"; luego confirmamos y localizamos la rotura con correladores y geófonos (análisis acústico en el suelo) y, cuando hace falta, con georradar para las conducciones enterradas. Solo una anomalía confirmada por varias tecnologías se convierte en una intervención, de modo que el equipo llega al punto exacto.
¿Cuánto cuesta un servicio de detección de fugas de agua?+
El precio es a medida porque depende de la extensión y la densidad de la red, de la accesibilidad de los tramos, de las tecnologías necesarias (solo termografía o también georradar y correladores) y del tipo de entrega (catálogo de anomalías o plataforma WebGIS con monitorización en el tiempo). La forma más rápida de obtener un presupuesto es enviarnos los datos básicos de la red: definimos el área prioritaria y te damos un presupuesto concreto. Ten en cuenta que reparar de forma preventiva cuesta hasta 10 veces menos que intervenir en una emergencia.
¿Qué precisión tiene la localización de las fugas?+
En la red de más de 50 municipios de la provincia de Salerno gestionada por CONSAC alcanzamos alrededor del 80% de precisión preliminar en la localización de las fugas, confirmadas después en el suelo con geófono y análisis acústico. La precisión final depende del tipo de red y de terreno, pero el enfoque multitecnología sirve precisamente para reducir los falsos positivos y llevar a los equipos al punto de rotura con coordenadas GPS.
¿Qué entregáis al finalizar el trabajo?+
Entregamos mapas térmicos georreferenciados de alta resolución, un catálogo de las anomalías exportable a GIS (con coordenadas, clase de severidad y fotos) y un informe técnico de la actividad. Bajo solicitud proporcionamos un panel WebGIS con histórico de intervenciones y KPI, y exportación en los formatos técnicos estándar como GeoTIFF y LAS/LAZ. El objetivo es darte herramientas operativas, no solo un informe: el punto exacto donde intervenir y las cifras para documentar los resultados.
¿El servicio ayuda a cumplir los objetivos ARERA y PNRR sobre la reducción de fugas?+
Sí. Al reducir el Agua No Registrada (NRW) se trabaja exactamente en la dirección que exigen los objetivos ARERA y los fondos PNRR dedicados a las redes de agua. Al localizar y reparar las fugas se reduce también el consumo energético del bombeo, ya que sin monitorización se paga por bombear incluso el agua que luego se pierde (hasta un 40% desperdiciada). El catálogo de anomalías y los informes están pensados también para documentar las intervenciones en licitaciones y recepciones de obra.
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